Necesitamos una hispanidad fuerte y unida

Desde el descubrimiento de América y su posterior conquista y colonización, España fue por muchos siglos (más de 300 años) la potencia hegemónica mundial, controlando el comercio por todos los mares y dominando militarmente a Francia e Inglaterra. Ésta hegemonía duró hasta el siglo XIX, cuando los movimientos secesionistas en Hispanoamérica son impulsados masivamente por Inglaterra y la masonería. En aquel momento España deja de ser la dominante universal y pasa a ser un país de segunda; gracias a esto Gran Bretaña tuvo el camino claro hacia la dominación mundial colonizando brutalmente territorios en África, Asia y Oceanía. A partir del siglo XIX el Imperio Británico se convierte en la potencia mundial hasta mediados del siglo XX, después de la Segunda Guerra Mundial, que es cuando las colonias de Gran Bretaña se independizan. La hegemonía británica duró poco más de un siglo, sólo un tercio de lo que duró el Imperio Español.

Ya desde su fundación, Estados Unidos había estado ganando influencia y poder mundial pero la sombra del Imperio Británico lo ocultó. Cuando el Brutal Imperio Británico cae es cuando EEUU sale a la luz como nueva potencia mundial, dominando el comercio mundial. Ésto ha seguido así hasta hoy en día, pero en los años en los que vivimos vamos a presenciar un alucha de titanes: EEUU contra China, ya que China está empezando a ganar muchísima influencia y su ambicioso proyecto de reconstruir a gran escala al ruta de la seda podría hacer que se convirtiese en nueva potencia mundial. EEUU ya ganó a la URSS en dominación mundial, ahora China se enfrentará al poderoso estado.

Mientras tanto, Hispanoamérica sigue con sus repúblicas peleándose entre sí, lo que causa que haya menos poder mundial. Lo ideal para Hispanoamérica en estos momentos es formar una nueva confederación (por ejemplo) donde tengamos puntos en común. Hacer esto potenciaría la economía de toda la región; tener unas fuerzas armadas unificadas nos harán un fuerte estado muy bien defendido. Unas fuerzas armadas unificadas hispánicas sumarían más de 991.000 soldados (casi 1 millón) y Estados Unidos tiene sólo 476.000 soldados (¡la mitad!). Sería el ejército más grande del mundo y probablemente el más poderoso. Pero ese es sólo un punto en común, también tendríamos que crear un mercado común y una moneda. Unir a todas nuestras economías haría que los precios de muchos productos se abaratasen, ya que los productos que compras en el supermercado provendrían de tu propio país, sin aranceles ni impuestos comerciales. Se podrían explotar todos los recursos que tiene Hispanoamérica; el gobierno de Maduro en Venezuela sería derrocado y por fin habría un incremento en la riqueza para los venezolanos. El nuevo real hispánico competiría con el euro, el dólar y el yuan chino. La capital de la confederación no sería una fija, sino que las ciudades podrían ir turnándose en albergar la administración de semejante estado.

El imperio español fue derrocado por los ingleses y por los masones, que no querían que España fuese tan poderosa. Hoy en día el nuevo orden mundial controla y financia los movimientos anti-españoles e independentistas en Cataluña o los movimientos indigenistas en Hispanoamérica. Las élites mundiales no quieren que haya una España fuerte y unida porque saben que la Hispanidad unida es peligrosa para el orden mundial.

Este articulo ha sido inspirado por el vídeo de Gabriel Fossa, participante de la Semana de la Hispanidad.

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